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Qué ver en la Costa Brava

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La Costa Brava engancha y lo hace rápido. Cuenta con pueblos preciosos, calas muy coquetas, playas enormes, comida de la buena y un ambiente mediterráneo del que no vas a querer despedirte.

Si ya estás preparando tu viaje y no sabes por dónde empezar, aquí te contamos qué ver en la Costa Brava sin liarte y con lo más útil, tanto si vienes un fin de semana como si tienes una semana completa.

Ciudades y pueblos que tienes que visitar 

Aquí los pueblos tienen personalidad propia y cada uno de ellos va a aportarle algo distinto a tu viaje, así que tómate tu tiempo para hacer la elección.

Tossa de Mar es un imprescindible. Su muralla tocando el mar es de las postales más bonitas de toda la costa y pasear por Vila Vella siempre apetece. Más arriba está Calella de Palafrugell, un pueblo marinero pequeño y tranquilo.

Y luego está Cadaqués, ese lugar al que la gente va por ver qué tal y vuelve diciendo que es uno de los pueblos más especiales del Mediterráneo. Si sigues subiendo, vas a llegar a Begur, una localidad con su propio castillo, calles de piedra y una ubicación perfecta para ir saltando de cala en cala sin recorrer grandes distancias.

¿Qué te apetece algo más medieval? Entonces elige ir a Pals, con sus torres, murallas, miradores y ese aire antiguo que sigue intacto siglos después. 

Y la joya de la corona es L’Estartit, que cuenta con un entorno natural espectacular, vistas directas a las Islas Medes y un ambiente perfecto como base para recorrer toda la Costa Brava.

Playas imprescindibles y calas que ver en la Costa Brava 

La Costa Brava tiene playas para todos los gustos. Las más cómodas para pasar el día —con servicios, restaurantes y mucho espacio— son la Platja Gran de Tossa, la de Pals, la de Llafranc o la Platja Gran de L’Estartit, perfectas si te gusta caminar de punta a punta o si viajas con niños. En cualquiera de ellas vas a encontrarte aguas limpias, arena fina y dorada y paisajes preciosos.

Luego están las calas —mucho más pequeñas que las playas—, que te van a obligar a caminar un poco más, pero el entorno y la tranquilidad merecen la pena. Anota Sa Tuna, es de las más tranquilas, bonitas y con el entorno más cuidado. Muy cerca también puedes visitar la de Aiguablava, que probablemente es la cala más famosa de toda la Costa Brava. Y si buscas lugares más salvajes y escondidos, entonces ve directo a Cala Estreta o Cala Pedrosa. No son las más accesibles, pero sí de las más auténticas.

Y si hablamos de agua —aunque no para darse un chapuzón— también tienes que acercarte a Empuriabrava. Aquí el protagonista no es el mar, sino sus canales navegables, que recorren prácticamente todo el pueblo. Se la conoce como «la Venecia catalana», y no es para menos.

Qué ver en la Costa Brava: tres excursiones imprescindibles 

Seguramente ya tengas la agenda medio llena, pero es que si te sigues preguntando qué ver en la Costa Brava en una semana —o en menos—, no podemos dejar de lado estas tres excursiones. ¡Merecen la pena!

  • Camí de Ronda: un obligatorio en cualquier viaje a la Costa Brava. Vas a pasar por senderos que bordean el mar, miradores y un montón de calas. Puedes hacer tramos cortos o rutas más largas. Eso lo decides tú.
  • Islas Medes: desde L’Estartit salen excursiones en barco a las Islas Medes, uno de los sitios más bonitos para hacer snorkel de toda Cataluña. Y si el mar es lo que más te llama, también puedes hacer kayak aprovechando los acantilados y las cuevas que hay en su orografía.
  • Parque Natural del Cap de Creus: otro de los puntos que hay que ver sí o sí. Aquí el viento y el mar han esculpido formas rocosas surrealistas que inspiraron a Dalí. Es una excursión muy visual y una de las más especiales de toda la Costa Brava.

Gastronomía típica de la Costa Brava 

Un listado que se precie de qué ver en la Costa Brava también tiene que llevar lo mejor de la gastronomía del lugar: arroces caldosos, suquets de pescado, anchoas de L’Escala, pescado fresco a la brasa, carnes de montaña, crema catalana, orelletes … y todo esto acompañado por vinos del Empordà, que aquí saben especialmente bien.

Si te apetece probar un buen arroz mirando al mar, en El Port del Rei preparan algunos de los más conocidos de la zona. Para un suquet de los de verdad —hecho a fuego lento—, Can Shel, La Galera de Can Pau o La Gaviota son apuestas seguras.

Si pasas por Palafrugell o Calella, El Tragamar es uno de esos sitios donde comer con los pies casi en la arena, perfecto para pedir un pescado fresco o una buena paella. Y si buscas algo más informal, las tabernas de Begur también son un acierto para tapear, tomar raciones y platos tradicionales.

Y no, no puedes irte de la Costa Brava sin llevarte —para ti o de regalo— las anchoas más famosas de la zona: Les Anxoves de L’Escala. Son todo un clásico porque aquí la tradición de salaó viene de siglos atrás; se siguen elaborando a mano, con el mismo proceso de salazón lento y cuidadoso que usaban los pescadores de antaño.

Dónde alojarse para recorrer la Costa Brava 

Si quieres conocer bien los alrededores de la Costa Brava sin pasarte el día en el coche, L’Estartit es una de las mejores zonas para montar tu base. Desde aquí estás cerca de calas, pueblos, rutas, playas y también de las Islas Medes. ¡Lo tienes todo a mano!

Y si además encuentras un apartamento amplio, moderno, bien equipado y en una zona tranquila, mejor aún. Parece imposible, ¿verdad? Pues en Apartamentos Estartit tenemos justo eso.

¿A qué esperas para reservar el tuyo y venir a disfrutar de todo lo que tienes apuntado en tu lista de cosas qué ver en la Costa Brava?

El autor

Apartamentos Estartit es una empresa especializada en alojamiento vacacional en la Costa Brava. Nuestro equipo lo forman expertos en la zona y nuestra misión es ofrecer la mejor información turística de la Costa Brava a nuestros visitantes.

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